Por lo tanto, puede beneficiarse de una deducción fiscal del 80% del monto donado (con un límite de 250€ al año, 40% por encima de 250€ de donaciones) en el IRPF.
Ejemplo: Para una donación de 200 euros, la deducción fiscal asciende a 160 euros, lo que supone un coste real para el donante de 40 euros.